La interna afecta a La Libertad Avanza y complica a Adorni
El Gobierno argentino se encuentra en medio de una fuerte crisis dentro de su gabinete. Esto se debe a las acusaciones que enfrenta Manuel Adorni y a un nuevo escándalo que encendió la ira de Javier Milei durante el fin de semana de Pascuas en las redes sociales. El problema se intensificó cuando Leandro Massaccesi, quien se había desempeñado como jefe de gabinete del Ministerio de Capital Humano, fue apartado, tras revelarse que había recibido un crédito millonario del Banco Nación.
El Presidente salió a desmentir que la salida de Massaccesi estuviera vinculada con el crédito recibido, pero él mismo derribó esa versión. En sus declaraciones, Massaccesi aclaró que solicitó un crédito para la compra de su primera vivienda junto a su pareja, cumpliendo con todos los requisitos necesarios. Este préstamo, calculado en $420 millones, está destinado a ayudar a la clase media y fue solicitado de forma completamente transparente.
Manuel Adorni, por su parte, se encuentra cada vez más aislado en el gabinete. Tras cancelar una conferencia de prensa que había anunciado, su continuidad en el Gobierno parece depender más del respaldo de Karina Milei que del propio Presidente. En medio de su despedida, Massaccesi dijo que acceder a herramientas similares a las que tienen los ciudadanos no es un acto ilícito, lo que generó una indirecta crítica hacia la situación de Adorni.
La situación de Adorni es complicada, ya que tiene que justificar un departamento adquirido en Caballito y otros factores cuestionables sobre su patrimonio. Además, varios funcionarios bajo su mando también han sido señalados por irregularidades en la obtención de créditos del Banco Nación, lo que contradice el discurso anti-casta de Milei.
Crisis de Gabinete
El escándalo de los créditos afecta la narrativa que el Presidente intentó construir sobre la moralidad en la política. Adorni no es el único en el ojo del huracán; también hay presión sobre Sandra Pettovello (Ministra de Capital Humano) y Juan Bautista Mahiques, Ministro de Justicia. Desde que Mahiques asumió, el oficialismo ha enfrentado varios problemas legales, lo que supone un desafío adicional para el Gobierno.
Por si fuera poco, la Ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, también está lidiando con problemas, incluyendo protestas de las fuerzas federales por salarios bajos. En resumen, cada semana es una batalla para el Presidente, quien debe lidiar con un equipo ministerial que enfrenta un conjunto de dificultades y escándalos.
Denuncias en el Gobierno
La salida de Massaccesi generó la denuncia de la diputada Mónica Frade, quien cuestionó la viabilidad económica de los créditos otorgados a funcionarios. Según la normativa del Banco Central, se debe evaluar la capacidad de repago de los deudores. Sin embargo, parece que este procedimiento no se siguió de manera correcta en los casos involucrados.
Cargos significativos como Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior, y Federico Furiase, exdirector del BCRA, también están en la lista de funcionarios que han recibido créditos cuestionables. Mientras tanto, el Banco Nación ha salido a aclarar que el proceso para acceder a estos préstamos es uniforme, aunque existen líneas de crédito con condiciones favorables solo para empleados públicos.
Todo esto ocurre en un contexto económico desafiante, donde el consumo sigue en caída y las familias tienen cada vez más dificultades para llegar a fin de mes. Esto ha llevado a que el apoyo popular hacia el Gobierno se encuentre en mínimos históricos. En este clima tenso, el gabinete de Javier Milei se perfila como uno de sus principales obstáculos para futuras elecciones.
La Internalidad en La Libertad Avanza
La batalla de poder también se da dentro del propio Gobierno, con diferentes facciones tratando de hacerse con el control. El presidente ha brindado apoyo a Santiago Caputo, un asesor estratégico, quien ha tenido un rol clave tras un reciente fallo favorable en un caso judicial. Esta interna entre los colaboradores de Milei complica la situación de Adorni, quien aún se mantiene en su puesto, pero su futuro es incierto.
El Presidente busca diluir las tensiones políticas al recibir a José Antonio Kast, el presidente de Chile, en su primer viaje oficial. Sin embargo, la relación bilateral enfrenta algunas complicaciones debido a los reclamos que Chile plantea sobre un prófugo en Argentina, lo que podría tensar aún más la situación en casa.
Con todo esto en el horizonte, las aguas siguen agitadas en la política argentina.